Lunes 23 de mayo de 2022
Preocupa al gobierno la estabilidad, por el Congreso quinquenal
Dr. Armando Rojano Uscanga
Debido a los estrictos confinamientos para conseguir el “Covid Cero”, la economía china está frenada y los analistas han reducido sus previsiones de crecimiento en 2022, pues la producción industrial y el gasto del consumidor cayeron a los peores niveles desde que comenzó la pandemia.
La producción industrial cayó 2,9% en abril con respecto al año anterior, las ventas minoristas bajaron un 11,1%, superando la caída prevista del 6,6%, el desempleo subió al 6,1% y el desempleo juvenil marcó un récord. Los inversores aceleraron las ventas de todo tipo de activos, desde acciones chinas hasta futuros sobre índices estadounidenses y petróleo.
La última variante ómicron ha obligado a un estricto confinamiento en grandes ciudades como Shanghái desde hace un mes, y a restricciones en amplias zonas del país que han frenado el consumo, cerrado fábricas y bloqueado cadenas de suministro. La tolerancia cero del Gobierno ha provocado críticas por parte de las empresas, alimentando la frustración pública y alejando el ambicioso objetivo de crecimiento anual de un 5,5%. El PIB disminuyó un 0,68% en abril con respecto al mismo mes del año anterior, la primera contracción desde febrero de 2020. El aumento del desempleo preocupa al Partido Comunista en víspera del congreso quinquenal del Partido, en el que se espera que Xi Jinping sea coronado presidente de por vida.
Tal vez por eso Shanghái está dando los primeros pasos hacia la reapertura al permitir que algunos comercios reanuden gradualmente su actividad, y hay optimismo de que los datos del mes pasado supondrán lo peor de la caída, aunque muchas personas siguen confinadas en sus hogares de forma estricta y se ha advirtió que la vida normal y la producción solo se reanudarán por completo a mediados o finales de junio.
