Jueves 21 de abril de 2022
Para evitar la dependencia de Rusia
Dr. Armando Rojano Uscanga
Con menos calor en el invierno y menos fresco en el verano, el Gobierno del primer ministro italiano Mario Draghi, está poniendo el ejemplo a Europa de cómo gestionar el racionamiento energético, ahorrando 4.000 millones de metros cúbicos de gas y dependiendo menos de Rusia, de donde importan 30.000 millones de metros cúbicos de gas al año, el 40 % del consumo. “Operación termostato”, se llama el plan aplicable del próximo primero de mayo al 31 de marzo del 2023, en principio para las administraciones públicas y escuelas, pero que podría extender a particulares y al alumbrado público.
La temperatura del aire acondicionado no será inferior a 27 grados, con un margen de dos grados (hasta 25), y invierno, el termostato los radiadores no subirán más de los 19 grados, también con dos grados de tolerancia (hasta 21). Los hospitales, residencias de ancianos y clínicas quedan fuera de estas restricciones. Los incumplidos pagarán multas, de 500 a 3.000 euros, y de los controles se encargarán inspectores de trabajo en las oficinas públicas.
Las medidas son resultado de un estudio que determinó qué en las oficinas, el 57% del consumo energético se debe a la climatización, qué cada grado menos ahorra de un 5% y un 10% del consumo, dependiendo de la zona y del aislamiento térmico del edificio.
Draghi se anticipa a las sanciones contra Rusia que incluirían el embargo del gas, aunque Italia tiene reservas hasta octubre. Simultáneamente busca nuevos proveedores el primer ministro italiano está estableciendo acuerdos para el suministro de gas con otros países, más cercanos, como Argelia.
