FINANCIERA Y A MEDIANO PLAZO, LA SOLUCIÓN A LA CRISIS DE UCRANIA 

                                             Domingo 27 de febrero de 2022

                         China seguiría el ejemplo con Taiwán

Dr. Armando Rojano Uscanga

Hay que reconocer que Vladimir Putin sorprendió al mundo, pues no se esperaba que se atreviera a cruzar el Rubicón, al mejor estilo de Julio César. Se subestimó que desde hace mucho tiempo planeaba apoderarse de Ucrania, después de que en 2014 le arrebató Crimea, sin mayores consecuencias. En este momento tiene mucho a su favor, principalmente el desconcierto occidental que no permite acuerdos para aplicar sanciones, el apoyo chino, la dependencia europea de su petróleo y su gas cuando el invierno aún no termina, sus granos (y ahora los de Ucrania) para alimentar a Europa, sus ahorros en dólares y euros, etc.

Es más fácil tomar como rehén a un país, que tomar acuerdos para bloquearlo, sobre todo cuando se trata del país más grande del mundo, en que se comparte la ilusión de recuperar el imperio perdido cuando se desmembró la URSS.

Occidente debe planear una ofensiva económica, empezando por el sector financiero, como lo hizo el Gobierno británico, que impuso sanciones de bloqueo contra VTB y la aerolínea Aeroflot, así como un límite a los depósitos que los ciudadanos rusos en el Reino Unido y la prohibición de financiación a las empresas rusas. La Unión Europea también tomó medidas, pero no tan radicales.

Tesoro de Estados Unidos prohibió la participación en el mercado secundario de bonos emitidos después del 1 de marzo, para limitar la emisión de deuda rusa en los mercados internacionales. Desde 2014, cuando Rusia se anexionó Crimea, los inversores estadounidenses tienen prohibido comprar nueva deuda rusa denominada en dólares y está vedado a los bancos, desde 2019, participar en el mercado primario de bonos soberanos no denominados en rublos. Medidas como estas erosionan sus ingresos, y prueba de ello es que están aumentando los rendimientos del bono de referencia a 10 años, que superaron la semana pasada la barrera del 10% y se sitúan actualmente en casi el 11%, un máximo de seis años. Tendrán que recurrir a sus reservas