LA ESCASEZ DE CHIPS ES TRANSITORIA 

Lunes 13 de diciembre de 2021

                           El teletrabajo y la reactivación superaron a la oferta

Dr. Armando Rojano Uscanga

El libre mercado siempre tiende a equilibrarse, aunque requiere cierto tiempo, de allí que con la escasez de los chips ocurra lo mismo que pasó con las vacunas, en que pronto la oferta habrá superado a la demanda y los precios tenderán a bajar. La falta de previsión, cambios repentinos en la demanda, una industria rígida y muy concentrada, provocaron la escasez actual de chips semiconductores (circuitos integrados), un desajuste momentáneo entre la oferta y la demanda a finales del año pasado, que podría prolongarse hasta el 2022, generando interrupciones en las cadenas de suministro, paralizando fábricas, presionando al alza los precios y restando algunas décimas de crecimiento a la recuperación de la economía global.

De momento se descubrió que Taiwán y Corea del Sur eran los grandes productores de chips, que no podían seguir el ritmo de la demanda y que las empresas estadounidenses como Qualcomm o Intel los desarrollan y venden, pero los fabrican y ensamblan en Taiwán y Corea del Sur (TSMC, Samsung…), a tal grado que fabrican allí el 83% de la producción mundial de chips para procesadores y el 70% de la producción de chips de memoria, con una fuerte inversión en maquinaria, que requiere de personal cualificado. Craso error que tomará un poco de tiempo en corregirse.

No se consideró que existe una tendencia estructural a largo plazo en el sentido de que cada vez más productos van a llevar un chip, que los dispositivos analógicos serán digitales y respaldados por circuitos integrados (chips), desde los termostatos inteligentes o las bombillas compatibles con los sistemas domésticos hasta los automóviles y camiones también requerirán cada vez un mayor número de semiconductores.

Los fabricantes asiáticos de chips están invirtiendo para ampliar la producción, pero también en occidente comienzan las reacciones naturales, como la compañía holandesa que causa furor entre los inversores y puede revolucionar la industria de los microchips, que es la mayor empresa tecnológica de Europa por valor de mercado y que se estima que valdrá 500.000 millones de dólares a finales de 2022, pues cuenta con nueva maquinaria que permitirá crear microchips más complejos y pequeños. Fundada en 1984, es la única compañía del mundo capaz de construir las complejas máquinas que fabrican los microchips más avanzados. Con su última invención, la High NA, la empresa busca redefinir la electrónica global. Fruto de la asociación con la legendaria electrónica Philips y el fabricante de máquinas de microchips Advanced Semiconductor Materials International.