Sábado 11 de diciembre de 2021
Se sitúa en 6.8% con tendencia al alza
Dr. Armando Rojano Uscanga
De todos los datos económicos la inflación es el más importante, pues afecta al poder adquisitivo lo que lleva a la devaluación de la moneda, obliga al aumento de los salarios, e incide en el aumento de los tipos de interés. Por eso en Estados Unidos ha prendido las alarmas el 6.8% interanual, con tendencia al alza, y en máximos que no se veían desde 1982, cuando Paul Volcker era presidente de la Reserva Federal (Fed) y los tipos de interés oficiales en el 15%.
Ahora la situación es muy diferente con Jerome Powell, presidente de la Fed, que mantiene los tipos casi en el 0%, cuando la inflación en EEUU no ha dejado de subir desde noviembre de 2020 Y las bolsas continúan con su rally alcista. Todos estos datos ponen bajo presión a una Reserva Federal que tiene el objetivo de inflación en el 2% a medio plazo.
La subida de precios, que comenzó como un fenómeno de la recuperación económica está alcanzando ya a todos los componentes que forman la cesta de la compra del consumidor norteamericano: la comida sube un 6,1%, los coches nuevos un 11,4%, la ropa un 5%, el transporte casi un 4%, la inflación ya está por todos lados. Entre los componentes alcistas destacan los coches y los camiones usados, cuyo precio se ha disparado un 31,4% en términos anuales. La escasez de chips ha provocado parones en las fábricas de automóviles impidiendo que se fabriquen todos los coches nuevos que demanda la economía, generando un desvío de la demanda hacia los coches de segundo mano.
Los bajos intereses de la Fed combinados con una fuerte inflación poderosa ha llevado a los tipos de interés reales a presentar niveles negativos que no se veían en más de 60 años. Estos tipos de interés reales negativos (los tipos oficiales menos la inflación) provocan la pérdida de poder adquisitivo de los inversores más conservadores y de los hogares que mantiene su ahorro en depósitos o activos que no se revalorizan con la inflación. El resultado es que Los tipos de interés reales caen a mínimos de las últimas décadas.
