Miércoles 8 de diciembre de 2021
Preocupa a los partidos de oposición
Dr. Armando Rojano Uscanga
Fumio Kishida, el primer ministro japonés, salió bien de las elecciones generales del 31 de octubre, que se celebraron pocas semanas después de su llegada al cargo como nuevo líder nacional y su partido, el Liberal Democrático (PLD) obtuvo mejores resultados de lo esperado y mantendrá una cómoda mayoría en la Cámara de Representantes, con 261 de los 465 escaños. También se benefició de un descenso fortuito de la tasa de infección por COVID-19, que su predecesor inmediato, Yoshihide Suga, no pudo contener.
Pero preocupa que Kishida ha adoptado una plataforma económica más de izquierda, como lo prometió en su campaña, que ofreció poner especial énfasis en la redistribución de la renta y sustituir el enfoque neoliberal imperante, por lo que él llama «nuevo capitalismo». Este tipo de políticas suelen encontrarse en las economías emergentes y en desarrollo, donde están destinadas a comprar el apoyo político de las familias de bajos ingresos. La primera decisión política concreta de Kishida fue el desembolso de 100.000 yenes (878 dólares) a cada persona de 18 años o menos. Y aunque este programa contiene una disposición de comprobación de medios (sobre los ingresos del hogar), el límite máximo es tan alto que el 90% de todos los menores japoneses cumplen los requisitos.
Contra las críticas de que los desembolsos en efectivo aumentarán el ahorro de los hogares en lugar del consumo, Kishida declaró que la mitad de la prestación vendría en forma de cupones de compra. Pero eso no garantiza que el consumo de los hogares aumente, porque los cupones pueden sustituir al dinero en efectivo que luego se ahorrará. Otra iniciativa subvencionaría (mediante una rebaja fiscal) a las empresas que aumenten los salarios en determinadas condiciones, lo que haría subir los salarios y el empleo, pero no son la forma más eficaz de lograr ese objetivo. Otra idea que Kishida ha planteado es subvencionar a los mayoristas de petróleo cuando el precio de la gasolina al por menor alcance un determinado umbral (alrededor de 170 yenes por litro).
