SHELL PAGARÍA UN IMPUESTO POR MARCHARSE DE PAÍSES BAJOS 

                                           Le llaman el impuesto “Hotel California” porque nunca puedes dejarlo

Dr. Armando Rojano Uscanga

La anglo-neerlandesa Royal Dutch Shell, una de las mayores multinacionales del mundo, además de una de las cuatro más grandes petroleras con BP, ExxonMobil y Total, anunció que trasladará su oficina central a Reino Unido desde Países Bajos ante la presión de los impuestos y los tribunales holandeses por el cambio climático. Esto generó un enfrentamiento entre el gobierno y la oposición de izquierdas sobre el sistema fiscal, que quieren aplicar una multa para las empresas que se marchen del país buscando mejores condiciones fiscales, haciendo de Países Bajos un ‘Hotel California’, en el que puedes entrar cuando quieras, pero nunca puedes salir.

Shell ha mantenido una larga disputa con las autoridades holandesas por el impuesto de retención de dividendos del 15% del país sobre algunas de sus acciones, que las hace menos atractivas para los inversores internacionales. Ahora, el ejecutivo que lidera Mark Rutte estudia cambios fiscales para evitar su marcha, aunque no está claro que cuente con los apoyos necesarios. La relación entre Shell y su país de origen había estado sometida a tensión durante algún tiempo. Ser la sede de una empresa que bombea más de 3 millones de barriles equivalentes de petróleo y gas cada día es cada vez más incómodo para muchos en la sociedad holandesa, a pesar de que Van Beurden, director ejecutivo de Shell, ha comprometido a la empresa a lograr emisiones netas de carbono cero para 2050.

A principios de este año, un juez dictaminó que la transición de Shell a la energía limpia era demasiado lenta y le ordenó que redujera los gases de efecto invernadero aún más rápido por respeto a los derechos humanos y las opiniones de los ciudadanos holandeses. El mes pasado, el fondo de pensiones para empleados del gobierno en los Países Bajos decidió deshacerse de todas las acciones de la compañía petrolera.

Los Países Bajos es residencia de muchas multinacionales, por tener las condiciones europeas más favorables para los negocios, pero Shell no es la primera empresa que busca un lugar más adaptado a su planificación fiscal, pues Unilever, el gigante anglo-holandés de bienes de consumo, eligió Londres como sede el año pasado. El impuesto de salida fue propuesto por primera vez por el partido verde holandés en 2020 para castigar a las empresas que abandonaron los Países Bajos por otras jurisdicciones con regímenes fiscales corporativos menos onerosos. El proyecto de ley de miembros privados ahora ha sido recuperado después del anuncio de Shell.