Jueves 2 diciembre de 2021
Escasez de trabajadores provoca inflación
Dr. Armando Rojano Uscanga
En noviembre de 1958, el economista William Phillips, publicó en la revista Económica, el artículo «La relación entre el desempleo y la tasa de variación de los salarios monetarios en el Reino Unido, 1861-1957», en que establecía que durante el periodo estudiado una correlación negativa entre la tasa de desempleo y la variación de los salarios en la economía británica. En 1960, Paul Samuelson y Robert Solow, revisaron el trabajo de Phillips e hicieron explícito el vínculo entre la inflación y el desempleo, de manera que cuando el desempleo era bajo, la inflación tendía a ser alta y al contrario que en los periodos en que el desempleo era alto, la inflación tendía a ser baja.
Seis décadas después el fenómeno vuelve a presentarse en Estados Unidos, donde los salarios habían caído en el PIB y ahora los trabajadores están recuperando el poder y su parte de la producción haciendo más pronunciada la pendiente de la curva de Phillips, con vacantes de empleo sin cubrir en máximos históricos, millones de trabajadores cambiando de empleo cada mes (por voluntad propia), salarios subiendo al mayor ritmo en años y una tasa de paro que ha caído del 15 al 4,6% en 16 meses.
Las empresas están ‘obligadas’ a contratar para aumentar la producción y satisfacer la demanda y reconstruir sus inventarios. Los trabajadores pueden aprovecharse hoy de los amplios flujos de información que ofrecen las plataformas de empleo y las redes sociales (como LinkedIn) para encontrar el empleo que mejor se adapte a sus habilidades y necesidades.
Muchos trabajadores que hoy son camareros, dependientes, cocineros… podrían verse atraídos por unos salarios muy superiores en la construcción, que vendrán con los planes de la Administración Biden. Esto planteará un reto importante para la hostelería y el ocio, que para retener a sus trabajadores necesitarán equiparar, al menos, los salarios que ofrece la construcción (salvo que se incremente la oferta de trabajadores a través de la inmigración). Esta guerra por retener y encontrar trabajadores disparará también los costes de estas empresas y, a la postre, los precios de sus bienes y servicios finales.
