PRODUCTOS FALSIFICADOS EN EL COMERCIO ELECTRÓNICO 

                                                 Jueves 11 de noviembre de 2021

                              Negocio de 412 mil millones de euros y el 75% proviene de China

Dr. Armando Rojano Uscanga

La prosperidad del comercio electrónico también beneficia el tráfico mundial de los productos falsificados, negocio que a escala global, según la OCDE y la Oficina Europea de Propiedad Intelectual (EUIPO), mueve más de 412.000 millones de euros. Frente a la imagen tradicional del “top manta” o nuestros tianguistas, la realidad es que las compras online también los han desplazado. El último informe de esos organismos, titulado “Uso indebido del comercio electrónico para la compraventa de productos falsificados”, desvela que más de la mitad de las incautaciones de copias ilegales de ropa, calzado, perfumes y todo tipo de artículos que se realizan en Europa está relacionada con el comercio electrónico y supone el 56% del total de actuaciones realizadas en las aduanas de la Unión Europea.

Señala el informe que: «El comercio electrónico proporciona un medio cada vez más atractivo para facilitar el comercio de productos falsificados», y reconoce el peso del comercio electrónico en el tráfico de copias ilegales de marcas. La incidencia es mayor correlación en la importación de falsificaciones con paquetes pequeños, un canal más difícil de controlar, que reduce las pérdidas para los traficantes cuando se decomisan esas mercancías. Entre 2015 y 2019, el tráfico de paquetes aumentó en más de un 70%, hasta alcanzar los 21.300 millones de artículos y el 90% de las incautaciones realizadas en Europa utilizaban el correo postal o la mensajería como medio de transporte.

En 2019 el valor mundial de las ventas de comercio electrónico representó el 30% del PIB, y con la pandemia de Covid el año pasado las transacciones se incrementaron más de un 20%. El calzado es el producto estrella, al representar algo más de un tercio de todo el material intervenido. Le siguen las falsificaciones de las prendas de vestir, aunque en este caso baja ligeramente frente a los métodos tradicionales. Después está la industria de los perfumes y los cosméticos, los productos farmacéuticos y los de óptica y fotografía (por las gafas, fundamentalmente). Otro segmento que destaca por el fuerte peso del canal online es el de piezas y componentes de vehículos.