PREMIAN A ECONOMISTA POR SU DEDICACIÓN A ERRADICAR LA POBREZA 

                                               Lunes 25 de octubre de 2021

                        Amartya Sen recibió el Premio Princesa de Asturias en Oviedo, España.

Dr. Armando Rojano Uscanga

Amartya Sen nació en 1933 en la India y estudió en la escuela de Rabindranath Tagore. El Índice de Desarrollo Humano de la ONU se basa en los trabajos de un profesor indio, Amartya Sen, ya reconocido con el Premio Nobel de Economía en 1998 y ahora con el Princesa de Asturias 2021, que ha declarado que su interés por las injusticias vino al leer a John Rawls, Hilary Putnam y Kenneth Arrow.

Sen en su libro de memorias “Un hogar en el mundo”, relata que a los 12 años le dijo a su abuelo que no quería acudir al mandir, el templo hindú donde predicaba ante los fieles. El abuelo no le reprendió y le dijo: «no hay razón para tener convicciones religiosas hasta que uno es capaz de pensar seriamente por sí mismo. Llegará de forma natural con el tiempo». Cuenta Sen que nació en un campus universitario donde su padre, Ashutosh Sen, enseñaba química (Universidad de Daca en Bangladesh); y su abuelo materno, Kshiti Mohan Sen era profesor de sánscrito y cultura india en la Universidad Visva-Bharati, la escuela que fundó el filósofo y poeta Rabindranath Tagore en Santiniketan, donde estudiaron tanto Amartya, de niño, como su madre, Amita Sen. De la escuela de Tagore recuerda que «se hacía hincapié en el fomento de la curiosidad más que en la excelencia competitiva, y se desaconsejaba cualquier tipo de interés por los resultados de los exámenes y las calificaciones». Estudió en la Universidad de Calcuta, en el Trinity College de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), obteniendo grados de máster y doctorado.

Sen enseñó en la Universidad de Delhi, London School of Economics, Oxford y Harvard. pero nunca olvidó las condiciones económicas de su país, pues vivió la hambruna de Bengala de 1943, en la que perecieron entre dos y tres millones de personas, cuando tenía diez años: «Me llamó la atención su carácter totalmente clasista. No conocí a nadie en mi escuela o entre mis amigos y parientes cuya familia hubiera tenido el más mínimo problema durante toda la hambruna; no fue una hambruna que afectara ni siquiera a las clases medias bajas, sólo a personas mucho más abajo en la escala económica, como los trabajadores rurales sin tierra.