Sábado 23 de octubre de 2021
Destaca en la producción de básicos de generación anterior
Dr. Armando Rojano Uscanga
En todas las crisis hay muchos perjudicados y unos cuantos beneficiados, como sería Malasia, en la actual escasez de chips. a quién los grandes clientes están dispuestos a pagar lo que pida por el suministro y tiene contratos de hasta tres años.
La escasez de chips es mundial y no hay señales de que se solucione en el corto plazo. Las grandes compañías requieren semiconductores y contratan suministros a largo plazo, pagando lo necesario para tener suficiente stock. La escasez de chips ha mermado la producción y perturba las cadenas de suministro, cuando la demanda de los consumidores se dispara a medida que se relajan las restricciones contra el Covid-19
Malasia es el país que destaca en la producción de chips básicos, utilizados para coches, smartphones y dispositivos domésticos, en cierta forma gracias a la escasa inversión en tecnología para fabricar estos chips de generación anterior que pueden costar menos de 1 dólar, muy utilizados en la industria del automóvil, pues Samsung y la taiwanesa TSMC despreciaron el sector e invirtieron millones en el desarrollo de chips más potentes y de gama alta, pues veían que los semiconductores de gama baja era un negocio de bajo margen. Pero ahora tienen un poder de fijación de precios adicional del 5-10%.
Las nuevas necesidades de las compañías son una oportunidad para la industria malasia de los chips, que representan más de la décima parte de un comercio mundial de más de 20.000 millones de dólares. El país es el cuarto mayor proveedor mundial de chips por detrás de Taiwán (50% del mercado global), China y EEUU y alberga proveedores y fábricas que sirven a fabricantes de chips como STMicroelectronics e Infineon y a fabricantes de automóviles como Toyota, Ford y General Motors.
