Martes 7 de septiembre de 2021
En cinco décadas las empresas no habían sido tan afectadas
Dr. Armando Rojano Uscanga
En la primera economía mundial, las empresas sufrirán el mayor aumento de impuestos desde 1968, ya que los demócratas en ambas Cámaras del Capitolio desean financiar con esto el ambicioso plan social de la Administración Biden, que asciende a los 3,5 billones de dólares.
Algunas de las fórmulas planteadas incluían elevar el impuesto de sociedades desde el 21%, en que lo dejó Donald Trump, al 28% o duplicar el tipo impositivo de las plusvalías, que según la fiscalización estatal, llegaría a al 48,8%.
Pero, los demócratas más progresistas plantean otras alternativas, como fiscalizar la recompra de acciones, las emisiones de carbono y la remuneración de los ejecutivos, aunque todas afectan a las empresas, medidas que superan las propuestas de la Administración de Joe Biden, ya que incluirían la aplicación de un impuesto especial a las recompras de acciones o tratarlas como dividendos fiscalizables. También se limitarían las deducciones de las empresas por la remuneración de sus ejecutivos, que podrían enfrentar un impuesto especial si su remuneración supera la de un trabajador medio de la empresa en una determinada proporción.
Las opciones darían a los demócratas más flexibilidad en las negociaciones para cubrir sus inversiones a largo plazo en atención infantil, educación y otros programas sociales. Biden y los legisladores demócratas no aumentarían los impuestos a quienes ganan menos de 400.000 dólares al año.
Sin embargo, el paquete de medidas podría recortarse, tal vez hasta 1,5 billones de dólares, una cifra que se podría financiar con la subida del impuesto de sociedades. Además de la reconciliación presupuestaria, en los próximos 27 días el Congreso debe abordar un posible cierre del gobierno, así como aprobar el proyecto de ley de infraestructuras bipartidista, que incluye 550.000 millones de dólares en gasto adicional. La Cámara de Representantes podría, en teoría, proceder a la votación a través de un proyecto de ley de reconciliación partidista.
