EN SEPTIEMBRE TERMINAN LAS AYUDAS POR COVID-19 EN EEUU 

Miércoles 4 de agosto de 2021

 

 

7.5 millones de desempleados perderían subsidios

 

Dr. Armando Rojano Uscanga

 

Sin duda, la economía de Estados Unidos se ha reactivado después de la crisis del Covid-19, gracias a la vacuna, a una política monetaria expansiva y a un enorme gasto público, pero en septiembre próximo, desaparecerán muchos de los subsidios, ayudas y prestaciones que han permitido que millones de ciudadanos mantengan sus niveles de consumo sin trabajar.

 

En un mes las prestaciones convencionales seguirán activas, pero bajo los antiguos parámetros. La economía está generando empleo durante la recuperación, pero EEUU aún se encuentra lejos de los niveles de ocupación previos al covid, cuando había más de 152 millones de personas con trabajo, pues ahora son solo 145 millones las personas con empleo, y hay que sumar el crecimiento de la población en edad de trabajar durante el último año. Y lo peor es que ni el poder ejecutivo, ni los legisladores federales muestran interés por extender los programas de beneficios relacionados con la pandemia.

 

Los programas que terminan incluyen ayudas para los desempleados de larga duración, trabajadores freelance, los trabajadores autónomos, trabajadores de plataformas (Uber, Deliveroo…) y otros que, por lo general, no pueden optar a las prestaciones estatales.

En total más de 9 millones de personas estaban recibiendo este tipo de asistencia al 10 de julio de 2021, según el Departamento de Trabajo de EEUU. Estas personas perderían su derecho a cualquier beneficio de la noche a la mañana.

 

Los que cumplen los requisitos para recibir el seguro de desempleo estatal convencional pueden continuar recibiendo sus pagos semanales después del Día del Trabajo (el 6 de septiembre), cuando caducan las ayudas extra. Sin embargo, perderán el suplemento semanal de 300 dólares. Muchos de estos desempleados podrían aceptar con mayor facilidad un puesto de trabajo si pierden ese suplemento. El mercado laboral de EEUU y la economía se enfrentará a la hora de la verdad cuando este propulsor de las ayudes se despegue. Por otro lado, otros propulsores como la política monetaria o el gasto público en infraestructuras seguirán activos por un tiempo más.