Se firmaría en la Cumbre de Cornualles, del 11 al 13 de junio
Dr. Armando Rojano Uscanga
Los ministros de Economía y Finanzas del Grupo de los Siete (G7) han reducido sus diferencias sobre la necesidad de imponer un impuesto de sociedades a nivel global, pero es poco probable que debatan cifras concretas sobre los tipos impositivos mínimos en su reunión del 4 y 5 de junio en el Reino Unido. Este impuesto trataría de resolver el problema de las grandes empresas que generan enormes ingresos, pero pagan muy pocos impuestos porque establecen sus sedes fiscales en jurisdicciones de baja tributación.
Se trata de una iniciativa de la Administración del presidente de EEUU, Joe Biden, que acaparó el debate fiscal mundial a finales de mayo al proponer un impuesto mínimo mundial de al menos el 15%, más bajo del 21% previamente barajado.
El Grupo de las Siete principales economías avanzadas del planeta (G7) la atrajo y está cerca de lograr un acuerdo sobre la aplicación de un impuesto mínimo global a las multinacionales. De acordarse así el próximo fin de semana se allanaría el camino para materializar un acuerdo global a finales de año que armonice la fiscalidad internacional de las compañías más grandes del planeta. El aval de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón supondría un requisito indispensable para avanzar en las negociaciones formales que tienen lugar dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a petición del G20.
Si los ministros de finanzas llegasen a un acuerdo, los líderes del G7 podrían firmarlo formalmente en la Cumbre de Cornualles, que se celebrará del 11 al 13 de junio y solidificar así las negociaciones en curso entre los 139 países miembros de la OCDE.
