Domingo 7 de marzo de 2021
Los gobiernos deben crear un marco regulatorio
Dr. Armando Rojano Uscanga
Walmart, la principal cadena de supermercados de EEUU acarició por mucho tiempo la intención de crear su propio banco para ofrecer créditos a sus clientes, y ahora con el auge de las fintechs ha optado por abrir una, en lugar de someterse al engorroso trámite de solicitar una concesión bancaria como lo han hecho otros, sin gran éxito.
Y es que tienen lo más importante para hacerlo: los clientes. Pero reconociendo que la experiencia es necesaria, han fichado al jefe del negocio de financiación al consumo de Goldman Sachs, Omer Ismail, y a uno de sus ejecutivos, David Stark, preocupando a los grandes bancos de Wall Street, por la competencia que significa la minorista más grande del mundo.
Las entidades financieras temen que las financieras tecnológicas rompan el muro regulatorio para operar en su territorio. Walmart está dentro de los adversarios temibles para los bancos tradicionales al contar con una gran masa de clientes. Cuenta con más de 150 millones de clientes y 5.300 tiendas en EEUU, muchas abiertas las 24 horas, los 7 días de la semana. Su base de clientes y sucursales es capaz de competir con los grandes bancos minoristas como JP Morgan, Bank of America o Wells Fargo. Walmart hace una década intentó ya lanzarse a esta aventura, pero terminó frenando el lanzamiento de su propio banco ante las dificultades que pusieron los reguladores de EEUU.
Ahora lo hace con su socio tecnológico, Ribbit Capital, que tiene suficiente experiencia financiera. Walmart quiere monetizar su activo más valioso: la frecuencia y la relación que tienen con los clientes de todo el mundo, y se estima que un cliente medio visita las tiendas o el sitio web de Walmart unas 30 veces al año, casi el doble de la cantidad de visitas que recibe su rival Target Corp.
