Concurrieron muchos factores
Dr. Armando Rojano Uscanga
En la emisión de deuda basura que alcanzó un nuevo récord en EEUU de casi 330.000 millones de dólares concurrieron muchos factores a partir de la pandemia del coronavirus, que van desde la política acomodaticia de la Reserva Federal y los estímulos fiscales del gobierno, hasta la eterna búsqueda de rendimiento entre los inversores, lo que ha provocado que la emisión de deuda especulativa sobrepase niveles nunca vistos.
Según Bloomberg, la cifra supera al conjunto de 2012, cuando la emisión de deuda de alto rendimiento, también conocida como basura, se situó en los 329.600 millones de dólares. El nuevo récord sigue la estela dejada ya por los datos históricos de emisiones entre la deuda con grado de inversión, que marcó nuevos máximos en el mes de agosto. En Europa, las ventas de bonos de alto rendimiento aumentaron en julio, que se postuló como el más activo desde 2009.
Desde el principio del confinamiento en EEUU el pasado marzo, multitud de compañías, especialmente dentro de los sectores más afectados, como aerolíneas, hoteles y operadores de cruceros, recurrieron a la emisión de deuda para obtener financiación. Sin embargo, actualmente, parte de los emisores de bonos basura también se aprovechan del entorno de tasas de interés cercanas al 0%. Además, muchas empresas optan por extender los vencimientos sobre las cargas de deuda ya existentes.
Con la Reserva Federal anunciando que no volverá a subir los tipos de interés por lo menos hasta finales de 2023, los fondos que invierten en deuda de alto rendimiento han destinado miles de millones de dólares a este mercado en los últimos meses. Esto ha provocado que los rendimientos totales de los bonos basura estadounidenses caigan hasta el 5,81%, niveles que no distan mucho de los registrados antes de la pandemia. Desde julio, alrededor del 65% de los nuevos bonos de alto rendimiento llegan con cupones inferiores al 6%. Incluso en agosto se estableció un récord de 2,875% para el cupón más bajo para un bono basura con un vencimiento a cinco años o más.
