REDACCIÓN Y ESTILO EN LOS TRABAJOS RECEPCIONALES

Curso-Taller para alumnos de la Facultad de Administración de la UV Región Veracruz

Dr. Armando Rojano Uscanga

Hoy tendré el honor de empezar a impartir el Curso-Taller “Redacción y Estilo en los Trabajos Recepcionales”, a los alumnos de la Facultad de Administración de tres de sus programas (Administración, Empresas Turísticas y Sistemas Computacionales) de la Universidad Veracruzana (UV), que les ayuda a formular este trabajo final, asesorados por expertos de las temáticas que escojan.

Con este curso sólo se pretende responder a las preguntas tan comunes, ofreciendo una metodología tan simple, que disfrutarán de escribir su trabajo recepcional. Lo más importante es la programación, pues hay que programar todo en la vida y más un trabajo de largo aliento como este. De todos los trabajos académicos, los recepcionales (tesis, tesinas, memorias, etc.) son los más azarosos y difíciles, pues se realizan en una etapa de transición de nuestra vida (búsqueda de empleo, compromisos personales, etc.) en que se convierten en una pesada e inevitable carga. Sin embargo, se trata de la culminación de nuestros estudios profesionales, del primer texto importante que llevará nuestra firma y la de quiénes elegimos como asesores.

Por eso se debe hacer un buen trabajo recepcional, que podamos mostrar a propios y extraños, que nuestra Universidad lo exhiba al mundo en su Repositorio Institucional, que sea digno de participar en un concurso nacional (ANFECA, IMEF y otros). Esas son las metas de este Curso, que sólo pretende apoyar a nuestros alumnos en este difícil e insoslayable trance, que ellos mismos eligieron, pues existen otras formas de titulación, pero algo en su interior les dictó que esta era la suya, lo que los hombres de letras suelen llamar “Inspiración”. Y lo menos que podemos hacer en la UV, es ayudarlos, haciéndoles ver que escribir es fácil y que hacerlo con estilo propio es lo más natural del mundo. De allí lo ambicioso de este trabajo conjunto, que lo haremos: rápido, excelente y de gran utilidad.

Cada capítulo tendrá tantos subtemas como sean necesario, pero lo ideal es entre cuatro y cinco, de modo tal que se muestre un índice equilibrado y armónico, de preferencia en una página, como diría la Directora de la Facultad, la Dra. Leidy Margarita López Castro: “Se puede mostrar profundidad de pensamiento en pocas palabras”. Nótese que doy crédito a quién lo merece, pues de otra manera sería PLAGIO, algo que debemos evitar totalmente.