Viernes 21 de agosto de 2026
Y entre más deuda, más déficit, por mayor pago de intereses
Dr. Armando Rojano Uscanga
Desde el martes pasado, la deuda de Estados Unidos rebasa el umbral récord de los 40 billones de dólares, sin que los legisladores estadounidenses hagan frente a los enormes déficits fiscales que la alimentan. La deuda pública se situó en 40,05 billones de dólares, mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, intentaba frenar los costes de financiación a largo plazo, que se encuentran en máximos de varios años, factor destacado en el crecimiento de la deuda, con un fallido programa de recompra de títulos a más largo plazo… con deuda a corto plazo, que es más cara.
La deuda de EEUU crece a un ritmo impresionante, pues a barrera de los 30 billones de dólares se remonta apenas al enero de 2022. El país tardó 200 años alcanzar su primer billón de dólares en deuda, solo tardó 95 días en añadir el último. Para evitar que la deuda desencadene una crisis abrupta que fuerce reestructuraciones o directamente un default, el Gobierno de EEUU ha comenzado a mostrar su plan real, que pasa por erosionar la deuda con inflación, con lo que el perdedor será el contribuyente, de forma más lenta y silenciosa. El presidente Donald Trump prometió reducir el déficit presupuestario, pero lo ha ampliado, con la guerra de Irán, los recortes fiscales sin financiación y la pérdida de ingresos por aranceles.
Y entre más deuda, más déficit, pues aumentan los intereses. En lo que va de año fiscal, el coste de intereses alcanzó los 1,17 billones de dólares, aumentando 15% frente al mismo periodo del año pasado, y siendo ya la tercera partida más grande del presupuesto federal
