Lunes 27 de julio de 2026
Después de que 100 autos Apollo Go se apagaran estando en servicio
Dr. Armando Rojano Uscanga
Va usted en un robotaxi, en uno de los puentes de Wuhan, ciudad china, famosa por sus 3.500 años de historia cultural, cuna de la civilización urbana en la cuenca del río Yangtsé, reconocida por su experiencia en ingeniería de puentes y ferrocarriles de alta velocidad, planificación urbana resiliente e industrias de alta tecnología; y de momento el coche se detiene, y en la pantalla del coche aparece el mensaje: «Fallo en el sistema de conducción. El personal llegará en cinco minutos». Como el personal es humano, demasiado humano, llegó pasada la media hora.
Llegaron antes los policías de tráfico, que reportaron que algunos pasajeros no podían salir del vehículo debido al intenso tráfico y que muchos quedaron atrapados en los coches por dos horas, aunque, se dice que “no se registraron accidentes ni heridos”.
Eso ocurrió el pasado 1 de abril, hace cuatro meses, cuando quedaron parados más de 100 coches Apollo Go y hasta la fecha, ni el gobierno, el fabricante Baidu, la operadora, han revelado detalles sobre la causa del parón, pero China vuelve a autorizar después del incidente. Lo importante es que dejar atrás el incidente y seguir compitiendo con EEUU, pues Apollo Go es el principal proveedor de robotaxis del país, con cientos de vehículos en más de una decena de ciudades, y Baidu tiene acuerdos con Lyft y Uber para llevar sus servicios a Europa, Asia y Oriente Medio. En Madrid, por ejemplo, un servicio piloto iniciará a finales de año.
Por su parte, el gobierno chino anunció que están elaborando normas para la conducción autónoma de “alto nivel” con el fin de garantizar la seguridad y la calidad de los vehículos, así como de su tecnología de inteligencia artificial (IA).
