Domingo 19 de abril de 2026
Mensajes y llamadas automatizadas, tarifas ocultas y chatbots
Dr. Armando Rojano Uscanga
Un subproducto nocivo de las nuevas tecnologías ha generado la boyante “Economía de las molestias”, que se estima que cuesta a los usuarios de EEUU hasta 165,000 millones de dólares, por las llamadas automatizadas, tarifas ocultas y chatbots de atención al cliente. Eso cuesta llamar y que lo pongan en espera, hacer clip en muchas páginas para cancelar una suscripción, filtrar llamadas comerciales no deseadas o intentar cambiar un vuelo, según Neale Mahoney, economista de Stanford, y Chad Maisel, de Groundwork Collaborative, lo que llaman “economía de las molestias” (annoyance economy en inglés) por el tiempo perdido y el dinero malgastado.
Según los autores, trata de inconvenientes que aquejan a los consumidores estadounidenses, por procesos engorrosos y normativas diseñadas intencionadamente para aprovecharse de la gente, utilizando chatbots de inteligencia artificial que se hacen pasar por personas reales, que aumentan la capacidad de las empresas para engañar y dirigirse a sus consumidores, por ejemplo, dificultando la cancelación suscripciones
Lo cierto es que la economía de las molestias es casi universal y los legisladores siempre la han soslayado, aunque sus votantes odien que los timen y les molesta que les hagan perder el tiempo. En otros países, como el nuestro, para todo hay que hacer filas, cuando sería más fácil dar citas a través del smartphone. Peor aún, la práctica de hacer engorrosos los trámites más simples se ha extendido a todo tipo de institución pública o privada, haciendo un suplicio de una simple llamada telefónica en que nos obligan a escuchar un largo menú, en que nunca atinamos qué número marcar.
