Martes 7 de abril de 2026
Acumuló reservas de petróleo, aceleró la industrialización y apostó a los autos eléctricos
Dr. Armando Rojano Uscanga
China es un país acostumbrado a la adversidad, tal vez por eso siempre ha esperado lo peor de sus contrarios y se ha preparado para enfrentarlo, de allí que el pueblo chino acepte un gobierno totalitario, como única opción. Los aranceles de Donald Trump y el bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra de Irán provocada por Israel y EEUU confirma las atinadas políticas del gobierno chino a cuya planificación e inversión del gobierno han resultado cruciales para su situación de privilegio mundial.
Su gobierno, siempre preocupado por las crisis geopolíticas, garantizó la seguridad energética desde el primer mandato de Donald Trump, comprando petróleo a bajo precio, creando enormes reservas, ha creado fuentes de energía renovables como la solar, la eólica y la hidroeléctrica disminuyendo la demanda de petróleo, gasóleo y gasolina, redujo la dependencia de materias primas de origen extranjero utilizadas en sus fábricas, hoy es el primer mercado de vehículos eléctricos, que ellos mismos fabrican . Además, China utiliza carbón nacional para fabricar productos químicos, como metanol y amoníaco sintético, cuando hasta hace poco compra al extranjero derivados del petróleo para surtir sus fábricas.
Y ahora que el estrecho de Ormuz permanece cerrado, China ha demostrado ser más resistente que el resto del mundo. Y lo aprovecha para lograr liderazgo regional pues Vietnam y Filipinas, escasos de petróleo y otras fuentes de energía, obtiene su ayuda energética.
