Miércoles 25 de marzo de 2026
Más de 300,000 millones de euros anuales
Dr. Armando Rojano Uscanga
La Unión Europea (UE) tiene un déficit comercial de bienes con China de más de 300.000 millones de euros al año, una cifra que se ha cuadruplicó en volumen en la última década. Los fabricantes chinos han superado a la industria europea, sector por sector: vehículos eléctricos, baterías, equipamiento industrial, ingeniería eléctrica, productos químicos. En cambio, la UE tiene un superávit comercial de bienes con Estados Unidos de unos 200.000 millones de euros, siendo el mejor cliente de Europa.
Europa ha dado todo tipo de facilidades a China, poniendo puertos a su disposición, vías de comunicación extraordinarias como el tren de Madrid a Shanghai, transferencia de tecnología, y todo tipo de apoyos para establecer sus fábricas en territorio europeo. Sin embargo, aunque las fábricas aparecen en las estadísticas como “Inversión extranjera” en su mayoría solo buscan el “Made in Europe”. Más allá de querer vender sus coches en Europa, evitan los aranceles, puesto que sus coches, en lugar de importarse, se producen de forma local. Además, se reducen los costes logísticos y los tiempos de entrega, mientras que, de cara al consumidor, proyectan más confianza porque mucha gente desconfía del “made in China” y considera que la industria europea tiene mayor calidad.
Pero la Unión Europea está empezando a desconfiar de las marcas chinas, por el modelo de producción, pues montan coches chinos con componentes y personal chino, como ocurre en España y en Hungría. Por ejemplo, en España, la fábrica de Chery en Barcelona solo ensambla los Omoda, Jaecoo y Ebro. Realmente los fabrica en China y los envía en forma de kit, medio desmontados (se conoce como SKD o Semi Knock Down), para que se ensamblen, incorporando elementos que no se han enviado en el kit, como las ruedas, el volante o los líquidos.
