Martes 17 de marzo de 2026
Sus ríos han perdido el 40% de caudal en menos de 10 años
Dr. Armando Rojano Uscanga
Por el conflicto entre EEUU, Israel e Irán, los precios del petróleo han subido, poniendo en riesgo el suministro global, sin embargo, hay otra amenaza más importante en la región, pues debido al cambio climático y su propia orografía, el agua potable es cada vez más escasa y hay tres grandes puntos de conflicto que podrían desembocar en una nueva crisis militar, o peor aún, una gran crisis humanitaria.
El sistema fluvial que forman los ríos Tigris y Éufrates, que nacen en Turquía, pasan por Siria y desembocan en Irak, es uno de los principales ejes de tensión hídrica en Oriente Medio, por la gran dependencia de los países en aguas abajo dado el control de Turquía en su origen.
Otro conflicto latente se da en la cuenca del Helmand, río que nace en las montañas de Afganistán, avanza a la región iraní de Sistán-Baluchistán. En 1973 Irán y Afganistán acordaron dejar pasar 820 millones de metros cúbicos de agua al año. Sin embargo, la aplicación del tratado ha sido irregular por décadas debido a conflictos políticos, cambios y guerras internas en Afganistán.
Y las desalinizadoras en el Golfo Pérsico también está en riesgo de colapso por los ataques, pues las naciones en que se encuentran, Arabia Saudí, Omán o Emiratos Árabes Unidos, tiene una absoluta dependencia de ellas para el suministro de agua potable estable. Ataques directos a estas plantas produciría una crisis humanitaria en la región.
