Lunes 2 de marzo de 2026
Los tres escenarios posibles
Dr. Armando Rojano Uscanga
Esta semana que inicia será complicada, pues los inversores se preparan para una reacción negativa mayor por la guerra en Oriente Medio iniciada por Israel y Estados Unidos al atacar sorpresivamente a Irán.
El ataque que inició el sábado pasado, ha irrumpido en el mundo económico y hay que vigilar el comportamiento del petróleo, bonos y dólar. Como en crisis anteriores, desde la tensión entre Washington y Teherán en 2020 hasta la invasión rusa de Ucrania en 2022. la reacción inicial fue casi siempre la misma una sacudida brusca en la apertura, seguida de un reacomodo paulatino. Pero ahora los expertos ven tres escenarios, el primero que no se altere el flujo físico de crudo ni ampliará el perímetro de la guerra más allá de lo simbólico. Si el petróleo sube con moderación, si el bono estadounidense a diez años apenas retrocede unos puntos básicos y el dólar se fortalece poco, la apertura del S&P 500 podría registrar una caída contenida, en el entorno del 1%.
El segundo es menos benigno, pues si el crudo escala entre un 8% y un 12%, si el rendimiento del Treasury cae con claridad en señal de huida hacia la seguridad y el índice de volatilidad se aproxima a niveles de incomodidad real, la apertura podría situarse entre el -2% y el -3%, lo que significa una revisión de expectativas. El tercero el más oscuro, aunque menos probable, que supondría la interrupción efectiva de suministro o una implicación prolongada de potencias regionales y globales, el petróleo disparándose por encima del 15%, el bono estadounidense cayendo con violencia y la volatilidad superando los umbrales de inquietud sistémica, la apertura podría acercarse a caídas del 4% o incluso del 5%. Y el mercado empezaría a hablar de estanflación.
