Domingo 22 de junio de 2025
Otorgará subsidios para apoyar al consumo
Dr. Armando Rojano Uscanga
China reafirmó su apoyo al programa nacional de renovación de artículos de consumo, garantizando que continuará otorgando subsidios oficiales para el canje de productos domésticos durante todo 2025. Para esto ha destinado 300.000 millones de yuanes (41.840 millones de dólares) en bonos del Tesoro para la implementación del programa este año, duplicando la cifra asignada el año pasado. Con esto, más que a los consumidores, se apoya a la gran cantidad de empresas quebradas, para conservar empleos y evitar protestas, pues existe un gran número de empresas con pérdidas desde 2001, principalmente empresas industriales.
En los años 90, el liderazgo reformista de Deng Xiaoping y, después, del primer ministro Zhu Rongji, el país desmanteló parte de su pesado aparato estatal, cerrando miles de empresas públicas ineficientes y despidiendo a millones de trabajadores, en un proceso de reconversión que sacrificó el modelo socialista y lo cambió por un capitalismo de Estado, logrando un milagro económico, con zonas económicas especiales, mano de obra abundante y salarios bajos, lo que atrajo a la inversión extranjera, convirtiendo a China en la «fábrica del mundo». La economía creció en dos dígitos en más de una década, sacando a cientos de millones de personas de la pobreza.
En dos décadas, China ha disputado la hegemonía a EEUU, pero su crecimiento explosivo muestra grandes desequilibrios, por una excesiva dependencia del comercio exterior y por su creciente endeudamiento, que está arrasando con el sector inmobiliario y amenaza a las finanzas públicas. De allí que esté implementando exenciones fiscales y subsidios para las empresas. La guerra comercial con EEUU intensificó el problema, pues las exportaciones se redujeron poniendo en peligro millones de empleos, aún con la tregua que redujo los aranceles adicionales de Washington del 145% al 30% y en 2023 sus exportaciones fueron del 38% del PIB. Según el Banco Mundial, el 31,8% del empleo de China está en el sector industrial, mientras que, en su adversario estadounidense, es solo del 9 al 11% del empleo total y el comercio exterior es del 25% del PIB.
