Lunes 10 de febrero de 2025
Enfrenta así el bloqueo de un juez federal
Dr. Armando Rojano Uscanga
Con una audacia digna de imitación, Donald Trump está cimbrando al poder financiero establecido de Estados Unidos, nada menos que al Departamento del Tesoro, creado en 1789 para recaudar apoyos económicos al gobierno inicial de ese país y responsable de administrar el dinero, la creación de moneda y la recaudación de los impuestos de cada estado por medio de la Hacienda Pública.
Y lo hace con una figura inédita, pues no recurre a los auditores tradicionales y menos aún nacionales, sino a un nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) dirigido por el magnate sudafricano Elon Musk, que no la tiene fácil pues ya enfrenta un bloqueo de un juez federal y la renuncia de un ingeniero de 25 años, Marko Elez, al que dio acceso a las cuentas del gobierno de EEUU. La orden del juez argumenta que «el riesgo que presenta la nueva política de divulgación de información sensible y confidencial y el mayor riesgo de que los sistemas en cuestión sean más vulnerables que antes a la piratería», es provisional y habrá una audiencia el próximo 14 de febrero en Nueva York. Por su parte la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y fiscales generales de otros 18 estados presentaron demandas contra la Administración republicana.
El acceso permitía solo a dos empleados del Tesoro asociados con DOGE acceder a la información de forma de “sólo lectura”, con lo que podían revisar los datos, pero no estaban autorizados a hacer cambios o aprobar transacciones. Pero eso bastó para contraatacar a la centenaria institución y Musk ha denunciado «pagos fraudulentos» por 50.000 millones de dólares anuales por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y anunciando la implementación de una serie de medidas «superobvias y necesarias» para un mayor control de «todos los pagos salientes del Gobierno». Se refiere a las prestaciones sociales a personas sin número de seguro social ni número de identificación temporal, que no muestran la menor justificación. La saga apenas comienza.
