Jueves 2 de marzo de 2023
Europa intenta desactivar la bomba demográfica
Dr. Armando Rojano Uscanga
En Europa la natalidad está en los niveles más bajos de su historia, pues el costo de la vida obliga a los jóvenes a retrasar o cancelar sus planes para tener hijos. En 2020, la tasa media de fecundidad (nacimientos vivos por mujer) en la Unión Europea fue de 1,50 nacidos por mujer, lejos del nivel de reemplazo óptimo de 2,1 nacidos que garantiza una población estable en ausencia de migración. No hay datos más recientes, pero la pandemia y la guerra en Ucrania han contribuido disminuir el número de nacimientos. Eso complica el mantenimiento de los sistemas de apoyo a la tercera edad, como las pensiones, por lo que los gobiernos tienen que apoyar a la maternidad con ‘bonos bebé’.
Es la estrategia más extendida para animar a la población a traer hijos al mundo, una compensación por hijo en los primeros años, que van desde los 100 euros en España hasta el crédito por 30.000 euros de Hungría. Un estudio publicado en España el año pasado indica que el gasto de tener un hijo superaba los 300.000 euros hasta su mayoría de edad, de allí surgió la idea de la ayuda de 100 euros mensuales por hijo hasta que cumplan los tres años.
Grecia da una bonificación de 2.000 euros a cada madre que dé a luz y resida legal y permanentemente en el país, y en Italia, los padres tienen derecho a un subsidio de nacimiento de hasta 192 euros por hijo al mes, según los ingresos de su hogar. Hungría considera a las clínicas de maternidad de importancia estratégica nacional y las parejas casadas jóvenes pueden solicitar un préstamo de hasta 10 millones de forints (unos30.000 euros). En el Reino Unido las prestaciones por hijo son de 21,80 libras esterlinas (24,87 euros) semanales por el primer hijo y 14,45 libras esterlinas (16,48 euros) por los posteriores.
En Finlandia, en algunos municipios, durante 10 años se concedieron 10.000 euros por recién nacido, pero el plan se canceló el año pasado porque muchas de las familias se mudaban después de cobrar el dinero. Francia destina el 4% de su Producto Interior Bruto (PIB) a beneficios familiares, y los hogares con tres hijos pueden recibir hasta 594 euros al mes, y está dando resultado, pues el país galo tiene la mejor tasa de fertilidad de Europa: 1,83 nacimientos por mujer.
