Jueves 29 de diciembre de 2022
La insolvencia y la deuda incobrable se dispararán
Dr. Armando Rojano Uscanga
En el año próximo las decisiones financieras serán más difíciles, pues las tasas de interés serán significativamente altas, la inflación continuará aumentando y con ellas la insolvencia, las deudas impagables y la aversión al riesgo. Y es que, en la aldea global, todo está alineado. Los primeros meses del año estarán marcados por el invierno, que en Europa puede resultar fatal ante la faltade suministros de combustibles pues Rusia se niega a aceptar el tope unilateral al precio del petróleo y ha cortado el suministro de gas. La guerra de Ucrania se ha prolongado más de lo esperado y cada día los desacuerdos son mayores, mientras los organismos internacionales muestran que son ineficaces para un conflicto que debieron prever y sofocar.
Estados Unidos, la mayor economía del mundo y nuestro socio comercial, ha puesto fin al dinero barato provocando movimientos sísmicos en el mercado de crédito y deuda, haciendo que las empresas tengan problemas de solvencia y caigan en impagos que registran un aumento del 300% en los últimos doce meses, superando los 250.000 millones de dólares. A nivel mundial, las cifras ascienden a 650.000 millones de dólares en bonos y préstamos que se encuentran en dificultades, según Bloomberg.
En EEUU, los mercados de deuda corporativa se enfrentan a la mayor prueba de resistencia desde la crisis financiera de 2008 lo que puede provocar una ola de default, teniendo en cuenta los tipos de interés. La subida de tipos de los bancos centrales ha endurecido el crédito y complicado las condiciones financieras para empresas que ya iban al límite. Otra señal es que los grandes bancos sistémicos, después de varios trimestres de liberar provisiones, están volviendo a elevar sus colchones de dotaciones. A cierre del tercer trimestre, las provisiones por impago crecieron un 75%, respecto a 2021, en un claro síntoma de tensión financiera.
