KAZAJISTÁN, EL ALIADO QUE BUSCAN RUSIA, CHINA Y OCCIDENTE 

Martes 20 de septiembre de 2020

                           Clave del equilibrio geoestratégico global

Dr. Armando Rojano Uscanga

Por su posición entre Oriente y Occidente, y por sus ingentes recursos, Kazajistán, tiene un peso estratégico de primer nivel y como un suplente energético de Rusia. El llamado ‘heartland’ planetario, pero se encuentra en la disyuntiva de ser el nuevo aliado energético de Occidente, mantenerse bajo el yugo de Moscú o unir fuerzas con China. Kazajistán ha demostrado que ya no quiere ser una especie de Estado poscolonial, sino poder firmar acuerdos con empresas y países fuera del control ruso y de la amenaza de sus castigos, pues observa las consecuencias que sufre Ucrania.

 La apuesta de Kazajistán es por sacar provecho de sus fortalezas e independizarse, de facto, de un autoritario hermano mayor que lo ha usado como patio trasero, pues fue el mayor campo de pruebas nucleares rusas, sin advertir a la población, a pesar de que fue el proveedor del 60% de los recursos minerales en los tiempos de la URSS y se le llamó el Dubái de la estepa. Es, según la OIEA, el primer productor de uranio, que surte a centrales nucleares de todo el mundo a través de la empresa Kazatomprom, es el segundo país en reservas de hidrocarburos de Asia, y es rico en tierras raras, oro y diversos minerales, además de poseer los ‘chernozem’, los suelos más fértiles del mundo.

De unirse a Occidente, se generaría un corredor de Lisboa a Kazajistán protegido por la OTAN, librando a Europa de la dependencia energética rusa. Pero es la otra carta energética de Putin, pues concentra el corazón del programa espacial ruso con el cosmódromo de Baikonur, el centro de lanzamiento de cohetes más importante del mundo. Además, es el segundo mayor minero en criptomonedas y contribuye con el 18% del poder de la red global para mantener esta moneda funcionando. Y un mes antes de la guerra de Ucrania protagonizó una revuelta que obligaron al presidente kazajo Tokayev a permitir la entrada de tres mil soldados rusos para disolver los desórdenes a tiros.

Pero ha tomado distancia de Rusia por lo que ocurre en Ucrania, aumentando su gasto en defensa, llegando a acuerdos con China, en la Ruta de la Seda, y con Turquía, no reconociendo a las repúblicas separatistas prorrusas de Lugansk y Donentsk, y en 2023 volverá al alfabeto latino, renunciando al cirílico. Y ya se presenta en Europa como una alternativa a Rusia.