Sábado 9 de julio de 2020
La intervención en conflicto salarial de petroleros en Noruega
Dr. Armando Rojano Uscanga
Ante el interés superior de la soberanía nacional o la de los aliados, se justifica la intervención estatal, de allí que no deben extrañarnos la nacionalización de la industria eléctrica en Francia, la intervención en las negociaciones salariales en Noruega o lo que venga, pues Europa enfrenta una verdadera guerra contra Rusia, que pretende dejarla sin gas y petróleo, después de la invasión a Ucrania y la trampa que le tendió al confiar en el suministro vía Alemania a través del gasoducto Nord Stream 1, que cerrará para “mantenimiento” a partir del próximo lunes 11 de julio.
Aunque se dice que la decisión del Gobierno de Francia de nacionalizar totalmente el gigante eléctrico EDF, del que ya posee el 84% de las acciones, no será imitada en el resto de Europa, cada país, de acuerdo a su estructura política, buscará intervenir en el abasto indispensable para mantener en funcionamiento su vida cotidiana y su economía. Lo contrario sería una traición.
Italia, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Austria, Grecia o Polonia tienen empresas participadas por el Estado, con representación pública menor que la francesa. Italia es accionista minoritario en las empresas de energía del país; España tiene el 23. 59% de Enel -matriz de Endesa; Francia en Engie tiene un 23,64%; estatal; Austria en Verbund un 51%; Finlandia en Fortum un 50,67% y Polonia en PGE un 47,83%. Hay firmas totalmente públicas, como la sueca Vattenfall o la noruega Statkraft.
Pronto veremos actuar a los gobiernos como está ocurriendo en Noruega, donde 74 trabajadores que operan las plataformas petrolíferas Gudrun, Oseberg Sur y Oseberg Este, están poniendo en riesgo el suministro energético noruego y el difícil equilibrio del mercado energético en el norte y centro de Europa. Con una Junta de Salarios» obligatoria, resolverá el conflicto entre los trabajadores y la petrolera estatal noruega Equinor, que no han logrado un acuerdo.
