Jueves 7 de julio de 2022
Ejemplares medidas, como reabrir la central de carbón
Dr. Armando Rojano Uscanga
Los países europeos comienzan a tomar decisiones drásticas para resolver la crisis energética en que los colocó Rusia al amenazar con cerrar el abasto de gas natural, con el pretexto de dar mantenimiento al gasoducto Nord Stream 1 que gestiona con Alemania. Todo indica que se formarán bloques de países, en donde los más grandes tomarán el liderazgo y Francia pone el ejemplo al declarar la economía de guerra y la intervención gubernamental de las centrales de gas.
Para esto, Francia está implementando la ley de «Poder adquisitivo» que en breve sería presentada al Consejo de Ministros, incluyendo un apartado de «Soberanía energética» que otorga al Estado poderes sin precedentes para explotar las infraestructuras gasísticas francesas a su antojo durante este invierno en caso de crisis de suministro.
El proyecto de ley prevé la requisa de las centrales de gas, el llenado forzoso de las instalaciones de almacenamiento, excepciones para acelerar la instalación de una terminal de importación de GNL en Le Havre y el reinicio de la central de carbón de Saint-Avold, que fue cerrada de forma definitiva en marzo, volvería a operar a partir el 1 de octubre. Al declarar el estado de excepción,
se descartan trámites y autorizaciones susceptibles de retrasar las nuevas obras.
Planes similares al ejemplo francés tienen Alemania, Austria, Polonia, Italia, Holanda y Grecia para apoyar la electricidad producida con carbón, aunque deberán resolver problemas de abasto, pues a partir del 10 de agosto no se podrá importar este combustible fósil de Rusia, que representa un 46% del consumo total de la Unión Europea, frente al 40% que ocupa del gas y del 27% del petróleo. Además, los precios del carbón tienen un crecimiento sin precedentes en 2022.
