Jueves 30 de junio de 2022
Su estancamiento comenzó en 2014, con la invasión de Crimea
Dr. Armando Rojano Uscanga
El domingo pasado, Rusia entró oficialmente en default al perder el mes de gracia, y no poder pagar 100 millones de dólares en intereses que debió cubrir el pasado 27 de mayo. El default es solo la gota que derramó el vaso, pues Rusia podría enfrentar dos décadas perdidas, la pasada y esta, pues su estancamiento comenzó en 2014 con la invasión de Crimea.
Su estructura económica es obsoleta, depende de las exportaciones de unas materias primas que cada vez son menos importantes, pues sus mercados se han ido cerrando. Aunque el rublo, la divisa rusa ha llegado a rozar los 0,0185 dólares, un nivel de 2015, también ha llegado a caer a los 0,0094 dólares al comienzo de la guerra. Los analistas presagian para este año que la economía rusa se contraiga casi un 10%, y para 2023 una caída adicional del 1,5%.
Aunque ahora parece que Rusia está soportando el golpe, las proyecciones revelan que la economía rusa terminará borrando todo lo avanzado en términos económicos en los últimos 15 años. La renta per cápita del país ya sufrió una intensa caída en 2014, desde entonces la recuperación ha sido anémica. Una inflación más alta pesará sobre los ingresos reales y el consumo. El impacto sobre las importaciones será más severo (-28%) y compensará una fuerte caída de las exportaciones (-25%), manteniendo así la contribución de la demanda externa neta en territorio marginalmente positivo.
