ALEMANIA APUESTA AL HIDRÓGENO, COMBUSTIBLE DEL FUTURO 

Domingo 3 de abril de 2022

 

Construirá una enorme fábrica en Voslapper Groden

 

Dr. Armando Rojano Uscanga

 

A pesar de las dificultades para producirlo, en Alemania se apuesta por el hidrógeno para acelerar la transición energética y dejar de depender de combustibles suministrados por otros países. Por eso, pronto construirá una fábrica gigante de hidrógeno que convertirá a Wilhelmshaven, en su costa norte, en la puerta de entrada de suministro del 10% de la energía que consume. La planta estaría disponible en 2027y se construirá en Voslapper Groden, un montículo ganado al Mar del Norte, con una inversión belga inicial de 2.500 millones de euros que hará posible que al arranque esté produciendo 25 teravatios hora.

 

Pero solo es el inicio, pues la industria alemana del acero necesita 15 teravatios hora de hidrógeno para ser climáticamente neutral.

 

 

 

El indispensable metano sintético para producir hidrógeno, es procedente de Oriente Medio, y arribará por barco a un puerto nuevo en Wilhelmshaven, para la producción de medio millón de toneladas de hidrógeno, la capacidad prevista por el gobierno federal para 2030. Al mismo tiempo, 43 millones de toneladas de CO2 dañino para el clima serán transportados desde Wilhelmshaven en un sistema circulatorio complejo.

 

 

 

De cuatro a seis petroleros de gas licuado de la clase Suez Max mantendrán una especie de tráfico circular con instalaciones de producción de hidrógeno verde en Oriente Medio, según el proyecto en el que la empresa Tree Energy Solutions (TES) lleva ya tres años trabajando. Los participantes están convencidos de que el plan para un centro internacional de CO2, metano e hidrógeno en Wilhelmshaven combina la eliminación de CO2 de las empresas alemanas con la importación de fuentes de energía basadas en hidrógeno, neutras para el clima, de Oriente Medio.

 

 

 

Prevén operar plantas de electrólisis a gran escala con empresas asociadas en la Península Arábiga, con costes de electricidad solar de menos de un céntimo por kilovatio hora, con lo que producirán hidrógeno extremadamente barato. La demanda alemana está asegurada por industria del acero, gran parte del tráfico aéreo, marítimo y de mercancías pesadas, que solo pueden prescindir del carbón, si disponen de gases sintéticos y combustibles a base de hidrógeno.