TELEFÓNICA RESCATA 100 MIL KILÓMETROS DE CABLE INTEROCEÁNICO 

Viernes 4 de febrero de 2022

                          Telxius, cableado submarino de fibra óptica que conecta continentes

Dr. Armando Rojano Uscanga

Telefónica y socios como Amancio Ortega adquirieron la infraestructura de telecomunicaciones más extensa y valiosa que requiere el mundo para estar hiperconectado. Se trata de Telsius, el sistema cables submarinos o interoceánicos que forman la columna vertebral de Internet, con sus hilos de silicio que se ramifican para servir a miles de centros de datos.

La pandemia demostró su colosal capacidad para mantener comunicado el teletrabajo, el ocio digital, la teleducación, la telemedicina, la banca online, las series en streaming, etc., todo protegido en tubos de fibra óptica que conectan continentes, con velocidades de transmisión de más de 250 terabits por segundo (250 billones de bytes). De estos cables dependen la conectividad de los objetos, el Internet de los sentidos, la digitalización de las empresas, hogares y personas. Y hacen funcionar el 5G, como lo harán con el 6G y sus descendientes. A través de su red IP Tier 1, Telxius ofrece conectividad directa a internet para 23 países.  Conecta a Estados Unidos, Latinoamérica y Europa con el resto del mundo. Además, ofrece servicios de capacidad, “colocation” (servicios básicos de infraestructura para data centers) y seguridad.

Telefónica recupera así el control de su antigua filial de infraestructuras, ahora con el 70% del capital, mientras que el vehículo de inversión de Amancio Ortega (Pontegadea) aumentará hasta el 30%. Telxius es una red de cables submarinos de fibra óptica de 100.000 kilómetros de extensión, con sistemas de nueva generación como “Marea”, “Brusa” y “Mistral”, el último, bautizado así por la poetisa y Premio Nobel chilena Lucila Godoy Alcayaga conocida como “Gabriela Mistral”, tiene una longitud de 7.300 km conectando Puerto San José (Guatemala) con Valparaíso (Chile) con puntos de amarre adicionales en Salinas (Ecuador), Lurín (Perú) y Arica (Chile), que entró en funcionamiento el pasado mes de agosto y ofrece una latencia más baja, siendo la primera infraestructura de este tipo que conecta Guatemala, Ecuador, Perú y Chile.