LOS MERCADOS, PRIMERAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA HÍBRIDA POR UCRANIA 

                                                                          Martes 25 de enero de 2022

                              El conflicto impulsaría el precio del petróleo

Dr. Armando Rojano Uscanga

Ayer los mercados tuvieron un mal día, las bolsas occidentales cayeron, los bonos estuvieron muy solicitados, la inflación se mantuvo alta, y el único que se benefició fue el mercado del petróleo con equilibrio entre oferta y demanda tras una fuerte caída de inventarios y a la espera de que las tensiones geopolíticas, hagan subir su precio. Más todavía el Bank of America (BofA) estima que el

Brent se dirige a los 120 dólares por barril a mediados de 2022.

Y así serán los próximos días, mientras dure la llamada “Guerra híbrida” entre Rusia y Occidente, una nueva estrategia bélica que evita identificar al primer atacante y se mueve en una zona gris entre la paz y el conflicto. Los elementos están a la vista, con el despliegue militar de Rusia en la frontera con Ucrania, sin que se dé ningún ataque real ni invasión, solo una demostración de fuerza que protagonizan 100.000.

El término fue acuñado en 2007 por Frank Hoffman, para las estrategas militares en 2006 en el conflicto entre Israel y Hezbollah y la guerra del Líbano. Y se empleó mediáticamente en 2014, con la invasión rusa de Crimea, y en 2021 la UE y la OTAN calificaron de «ataque híbrido» a la crisis migratoria entre Bielorrusia y la Unión Europea. Se trata de un nuevo tipo de contienda que supera a los tradicionales combates entre tropas, con una ventaja de que evita que se atribuya el comienzo del ataque a una de las partes. Es parte de lo que solíamos llamar “guerra psicológica”, en que se provoca al enemigo, para culparlo de iniciar las hostilidades, con el riesgo de acelerar el conflicto si surgen fuerzas insurgentes, terroristas o migraciones por temor a una invasión.