TECNOLOGÍAS QUE EEUU DEBE PROTEGER PARA CONSERVAR SUPREMACÍA 

                                                                        Miércoles 27 de octubre de 2021

                                      Potencias, como China, estarían robando su tecnología

Dr. Armando Rojano Uscanga

La voz de alarma la han dado los servicios de inteligencia de EEUU, pues su estatus como superpotencia mundial depende de conservar el liderazgo en cinco tecnologías clave ante sus principales rivales. Inteligencia artificial, computación cuántica, biociencia, semiconductores y sistemas autónomos, están en la mira de otras potencias extranjeras, que emplean actividades legales e ilegales para mermar su competitividad en sectores como el acero y los paneles solares. Y no solo en territorio estadounidense, pues ya sufren la eliminación de la industria ferroviaria australiana por parte de China.

Las potencias rivales utilizan una mezcla de métodos legales e ilegales que van desde la contratación de talento hasta las fusiones y adquisiciones, pasando por la piratería informática y el espionaje a la antigua para robar y replicar la tecnología estadounidense. Líderes del sector privado no se dan cuenta de que el acercamiento que reciben de entidades chinas y rusas, en forma de empresas conjuntas y asociaciones hasta fusiones y adquisiciones, son parte de una estrategia de esos gobiernos para adquirir esas tecnologías y reemplazar a las empresas estadounidenses que las producen.

El principal temor es que las empresas estadounidenses no sólo pierdan su ventaja, sino que sean expulsadas por completo de los sectores tecnológicos cruciales para el siglo XXI.  En inteligencia artificial, China posee el poder, el talento y la ambición para superar potencialmente a EEUU como líder mundial en la próxima década si no cambian las tendencias actuales. Los funcionarios también expresaron su preocupación por Rusia, citando el anuncio del MIT en 2019 de que ampliaría su asociación con el Instituto de Ciencia y Tecnología Skolkovo de Rusia.En computación cuántica, competidores extranjeros están reclutando a expertos estadounidenses para avanzar en sus propios programas cuánticos. En biociencia, WuXi Biologics, que adquirió la planta de Bayer en Alemania, la de Pfizer en China y la del grupo CMAB Biopharma en China, y construye plantas en Delaware, Massachusetts e Irlanda. En semiconductores, EEUU depende de una sola empresa de Taiwán. Y en sistemas autónomos revelan que China compró ilegalmente una empresa de drones militares en Italia.