Domingo 22 de marzo de 2020
Lo aseguran equipos de la Cruz Roja que estuvieron en Wuhan
Dr. Armando Rojano Uscanga
Italia anunció ayer 793 nuevos fallecidos por el coronavirus en un día, el viernes 20, un nuevo récord diario, y acumulando casi 5.000 muertos y 42.000 contagios. En todo el país, las cifras son cada día peores que el anterior. Los alcaldes italianos pidieron en una carta al primer ministro mayores restricciones, pues con esos datos “es impensable que hoy podamos seguir confiando en el sentido común de los ciudadanos llamados a respetar las reglas, sujetas a las más variadas interpretaciones”.
Con esto dan la razón a la delegación china que asesora a Italia desde esta semana, que critica las medidas «laxas» aplicadas en el encierro del país que ya cuenta más muertos que China por el coronavirus. La encabeza Sun Shuopeng, el delegado de la Cruz Roja china, con un equipo que tiene la mejor tarjeta de presentación, pues luchó y venció al coronavirus Covid-19 en el epicentro de la pandemia, la ciudad china de Wuhan. En su experiencia, resulta clave para enderezar el trazado de la enfermedad en Italia, el primer país del mundo en número de muertos -suman 4.032- y el segundo en contagios -más de 47.000-. Los fallecidos en Italia protagonizan desde hace 48 horas escenas dramáticas de ataúdes desplazados a ciudades distintas ante el colapso de las funerarias y los servicios de incineración.
Sun Shuopeng culpa al «confinamiento laxo», de la escalada de contagios y fallecimientos. Agregó que «Todas las actividades económicas deben detenerse, todos deben quedarse en casa, todos deben hacer su contribución», pues observó una serie de comportamientos que no están ayudando a detener la expansión del virus de origen animal, que hay demasiadas personas en la vía pública y los parques, se siguen celebrando fiestas en los hoteles y el transporte público aloja a demasiados viajeros en Lombardía, considerada epicentro de la emergencia sanitaria.
Señaló Sun Shuopeng que «En la ciudad de Wuhan, después de un mes desde la adopción de la política de bloqueo, vemos una tendencia decreciente desde el pico de la enfermedad y aquí en Milán, la zona más afectada por el Covid-19, no hay un bloqueo muy estricto: el transporte público sigue funcionando y la gente sigue moviéndose, todavía hay cenas y fiestas en los hoteles y no se usan mascarillas. Necesitamos que todos los ciudadanos participen en la lucha contra el Covid-19 y sigan esta política».
